Los grises son los extraterrestres más conocidos en la ufología y la ciencia ficción. ¿Por qué tienen esas enormes cabezas en cuerpos tan frágiles? ¿Por qué resultan tan inexpresivos?

El típico extraterrestre cabezón
Los grises son los primeros que se nos vienen a la mente cuando pensamos en extraterrestres. Sus enormes cabezotas y sus grandes ojos negros conforman los rasgos del alienígena arquetípico perfecto.
Se hicieron conocidos por los relatos de ovnis de supuestos testigos, luego saltaron a la fama cuando aparecieron en las pantallas de cine.
Se representa al extraterrestre gris como a un ser humanoide de baja estatura y enorme cabeza; calvo, lampiño y sin orejas. Mide entre 90 centímetros y un metro y medio. Pero 1,20 metro es la estatura que más se repite en su especie. En su rostro se destacan sus grandes ojos almendrados. Por lo general no les se distinguen pupilas ni iris, ya que sus globos oculares son total y uniformemente negros. Esto hace que se dificulte saber hacia dónde está mirando.
Extraterrestres grises, pequeños e inexpresivos
En contraste con sus enormes ojos, los otros rasgos faciales de los grises son muy pequeños. Su nariz tiene un relieve muy tenue o nulo, llegando a consistir tan sólo en un par de pequeños orificios. Del mismo modo, su boca sin labios, se deja ver apenas como una línea. Es más, en algunas descripciones, los extraterrestres grises ni siquiera tienen nariz ni boca.
Es obvio que estas características hacen de los extraterrestres grises unos seres del todo inexpresivos. Según algunos relatos de supuestas víctimas de abducciones, esta falta de expresividad, generó en ellos, mayor inquietud y angustia.
Sus grandes cráneos ovoides sugieren un importante desarrollo cerebral y facultades mentales superiores a las humanas. En algunos relatos, se indica que los extraterrestres grises suelen comunicarse con sus contactados por medio de telepatía.
En contraste con la enorme y extraterrestre cabeza de huevo, el cuerpo de los grises es muy frágil; su estructura ósea es débil y sus músculos son muy poco desarrollados. Tienen manos delgadas, con dedos largos y finos.
Para los ufólogos, estas características serían propias de una especie de avanzado nivel científico y tecnológico; en cuya sociedad no sería necesaria la fuerza física, pero sí un gran intelecto.


